jueves, 15 de mayo de 2008

EL PLACER DEL SER HUMANO

La edad de las personas que acuden a este cine oscila entre los 24 y 60 años de edad.

Todo empezó en clase de periodismo digital, un lunes por la mañana de la semana pasada, mis compañeros y yo estábamos acongojados por el frió que como nunca antes lima esta padeciendo, y es que al parecer cada vez hace más y más frió.

No hubo objeción a la hora del planteamiento de la tarea, debido que al escuchar la palabra crónica, no represento una gran amenaza. El tema tendría que estar relacionado con el proyecto de pagina Web, fue entonces donde me vi en un gran dilema y sin pensarlo fui sentenciado a acudir a un cine porno lugar al cual, por cierto, nunca antes se me había ocurrido ir.

No puedo negarlo, tuve sentimientos encontrados, el simple hecho de imaginarme en aquel lugar compartiendo una película con aquellas personas me pareció totalmente inseguro. Pues cuando se habla de un cine porno las historias que se cuentan de lo que ocurre dentro son miles; desde personas que se masturban, hasta personas que mantienen sexo con travestis. Fue entonces que se me ocurrió ir acompañado de unos cuantos amigos, los cuales accedieron a mi petición sin ninguna objeción.

El cine Paris, ubicado en la avenida Colmena del distrito del cercado de Lima, en alguna época fue escenario de los estrenos más taquilleros de la pantalla gigante, albergó a miles de limeños de clase alta, Personas que usaban sombrero de copa redonda acompañados de bastones y con sacones negros que llegaban a los pisos. Pero que hoy en día debido al pasar de los años, al avance de la tecnología y a la infraestructura moderna se convirtió en un cine que proyecta películas pornográficas.

A la entrada del cine un cartel anunciaba la función de la noche y el precio de la entrada, la cual como suponíamos era general. Mis compañeros y yo pagamos 4 nuevos soles y en fila de indio nos dirigimos a la sala de proyección. Rápidamente buscamos asientos para ponernos cómodos y prestar atención a la película. Yo que era el más interesado en saber si lo que cuentan es cierto, comencé a observar lo que en el interior ocurría.

Como si fuera una coreografía bien ensayada, las personas se cambian de asiento, acuden al baño y hasta prenden un cigarro, dichos sucesos me llamaron la atención, fue por eso que decidí dirigirme a la parte superior y poder observas mejor el por que de tanto movimiento. Mi sorpresa fue grande al darme cuenta de que las personas se cambian de asiento después de realizar el rito más antiguo de placer (masturbación), enseguida el destino siguiente es el baño donde la mayoría primero usa el urinario y luego el lava manos, para asi poder regresar al asiento donde se ubicaron antes de ir al baño. Ya allí y como base final de la rutina sacan un cigarro y los encienden.

Otras de las cosas que me llamo mucho la atención, fue que en este lugar pude observar que la edad del público oscila entre los 24 y 60 años de edad. Y que las películas que transmiten son películas actuales, las cuales cuentan con contenido (historias).

Conformen pasaban los minutos y las personas seguían con su rutina, alguien desconocido irrumpió en el ambiente, no era una persona común y corriente. Esta llevaba una blusa de color negro, una minifalda rosada y usaba tacones, recorrió el lugar de arriba abajo como si buscara a alguien. Al no encontrarlo decidió salir de la sala, un amigo y yo lo seguimos y la interceptamos en el baño de damas se trataba de un travesti al cual al preguntarle cuanto cobraba por sus servicios nos respondió “cinco soles el sexo oral y ocho soles la penetración, lo hacemos arriba mismo para que no se den cuenta los porteros por que si no nos botan”. Mi sorpresa fue grande pues comprobé que las historias antes escuchadas si eran ciertas.

Sin más preámbulo, regresamos a nuestros asientos donde seguimos observando la película pero sin prestarle mucha atención, creo yo debido a que aun estábamos impresionados por todo lo que nos respondió el travesti. Unos 10 minutos más tarde aproximadamente, decidimos abandonar el lugar, convencidos de que es más saludable y natural tener sexo con una mujer.

Al salir del cine, nadie menciono nada de lo que vio adentro. El silencio me pareció entendible pues si bien es cierto alguien nos advirtió de lo que en este tipo de lugares pasa y aun asi pensamos poder dominarlo, pero jamás imaginamos que lo que vivimos ese día seria tan impresionante para cada uno de nosotros.

No hay comentarios: